Allí Del Otro Lado

Cuentos, Poemas y más

Para estallar tu Universo

Mariposas

Escrito por allidelotrolado 23-10-2018 en Poemas. Comentarios (0)

Si tan solo supieras
Cuan hermoso se siente
Tu mirada venenosa
Tocando mis ojos azules

Si tan solo supieran
El dolor que siento en mi pecho
Cada vez que las mariposas
Vuelan por quien no deben

Si tan solo supiera
detener sentimientos
Si tan solo supiera
enamorarme de la Bestia
Si tan solo supiera
Mirarte con ojos oscuros

Si tan solo supieras
Cuantas veces repare mi corazón
Destruido por cantos románticos
Llenos de palabras vacías
Y mentiras que se guardaron en mi cuerpo

Si tan solo supieran
Lo mucho que anhelo
Ver mariposas volando
Por un celeste estrellado

Como Música

Escrito por allidelotrolado 22-04-2018 en Cuentos. Comentarios (0)

“¿Cómo te sentís cuando estás escuchando música?” preguntó su mejor amiga.

Él estaba detrás de la puerta escuchando cada palabra, esperando la respuesta del amor de su vida. Más tarde le agradecería a Lena por hacerle esa pregunta. Él ha querido saber la respuesta desde el día en que la vio por primera vez, tres años atrás. Ella estaba en el patio del colegio, recargada en una pared con sus auriculares puestos y sus ojos cerrados. Él pudo notar como Ella se sumergía en la música, sin importarle lo que pasaba a su alrededor. Desde ese día, él supo que era especial. Pero nunca pensó que perdería la cabeza por Ella.

¿Por qué no podía dejar de pensarla? ¿Qué tenía que lo hacía ser tan sumiso?

“¿Por qué preguntás?” respondió. Lena la había tomado por sorpresa.

Estaban hablando de Luca, a quien Ella tanto amaba desde quinto grado. Seis años después, Luca le había hablado e invitado a salir. Y, emocionada por dentro, contestó ‘sí’. Estaba a punto de contárselo todo a Lena, cuando saltó con su pregunta.

“Sólo tengo curiosidad cada vez que te veo escuchando música” contestó después de unos segundos.

Ella la miró extrañada sin comprender. Hacía ya casi siete años desde que eran amigas, ¿por qué ahora le preguntaba? Además, la música fue lo que las unió en primer lugar. En ese entonces, ambas escuchaban música en el patio del colegio, concentradas en sus pensamientos. Se encontraban una frente a la otra pero a la distancia. Al sonar el timbre que finalizaba el recreo, ambas abrieron sus ojos azules y se vieron por unos segundos. Luego, Lena se le acercó a pesar de ser un año más grande y la más tímida de las dos. Ambas escuchaban al mismo artista por lo que se hicieron amigas al instante; y, con el tiempo, las mejores amigas.

“Yo… no sé explicarlo bien…”

Él se moría por oír la respuesta. Cada vez que la veía con sus auriculares puestos quería saber que era lo que pasaba por su mente.

“Estábamos hablando de Luca y de que me invitó a salir, ¿por qué cambiaste de tema, Lena?”

“¡¿Vas a salir con Luca?! ¿Cuándo me ibas a decir?” su amiga pegó un salto desprevenido, preguntando entre enojada y desilusionada. Sabía que su amigo estaba del otro lado, escuchando cada palabra que salía de sus bocas. Podía escuchar su corazón rompiéndose en cuestión de milésimas de segundos. ¿Y ahora que haría?

“¡Es justo lo que te estaba contando! Luca me invitó a salir y yo le dije que sí” continuó, embozando una gran sonrisa.

Las mejillas del chico detrás de la puerta enrojecieron al igual que sus orejas. Una gran furia recorrió todo su cuerpo y su estomago se encogió. Luego se formó un nudo en su garganta y podía notarse un poco de agua en sus ojos oscuros. ¿Por qué? ¿Por qué aquel  chico de quinto año? Lena jamás le había dicho que a Luca le gustaba, a pesar de ser amigos. Pero Lena sabía que Él estaba enamorado de ella desde hace tiempo, por lo que nunca hizo nada para juntarla con Luca.

“Pensé que te habías olvidado de ese chico…” dijo en un murmullo apenas audible.

“Ambas sabemos que eso no es verdad” respondió rodando los ojos.

El chico ya no podía escuchar más. Ya no soportaba ser el único en salir lastimado. Tenía que ponerle un fin a esto. Por más que la quiera mucho, demasiado, sabía que en el corazón de Ella, Luca siempre iba a estar primero. No importaba lo que hiciera, siempre iba a ganar.

El de ojos negros, fue a su clase y se sentó en su banco. Se puso sus auriculares y ya no prestó atención a nada. Su canción favorita comenzó a sonar por sus oídos. Al instante, empezó a pensar en Ella. Sus ojos claros, su cabello castaño, la forma en la que pasaba sus manos por su cabello intentando hacerse una coleta aunque no podía debido a su pelo corto. Como reía cada vez que hablaba con su mejor amiga; como sonreía cada vez que veía a Luca… Su corazón dio un vuelco. Hizo lo que pudo para evitar derramar una lágrima allí en donde estaba. Él quería ser la persona que provocara esa sonrisa tan hermosa que tenía, al igual que Ella provocaba la suya. Pero una vez más comprendió que él jamás lo sería. Ella amaba a alguien más; y en serio esperaba que esa persona la haga feliz, más de lo que Él sabía que podía hacerla.

Lena entró al salón unos minutos después, cuando el timbre sonó. Se acercó a Él pero este no la dejó hablar. No quería hablar. No necesitaba oír en voz alta lo que ya sabía en su cabeza.

El resto del día pasó y al sonar el timbre de salida, tomó sus cosas y se fue lo más rápido que pudo, sin esperar a sus amigos. Una vez fuera del ámbito escolar, caminó, a su ritmo, hacia su casa. Solía tomarse el colectivo pero quería pensar. Quería pensar en lo que jamás había pensado por miedo o por no ser negativo. Pero lo hizo, y se dijo por primera vez a Él mismo: ‘Ella no está interesada en mí’. Cada palabra dolía, pero tenía que enfrentarlo. Su corazón empezó a latir con más velocidad y una lágrima cayó por su mejilla. Sus manos temblaron, su respiración se aceleró y otra vez se formó aquel nudo en su garganta. Una mujer de unos veinte años, castaña y de ojos verdes le preguntó si se encontraba bien y si necesitaba algo. Cuando levantó la vista, una media sonrisa se le formó en el rostro al notar lo parecida que era a la chica que amaba. Negando cabizbajo, le agradeció y siguió su camino.

No iba a dejar de amarla de un día para el otro, pero tenía que intentar superarla. Pero ¿Cómo? ¿Cómo iba a hacerlo cuando no podía ni imaginarse con alguien más? ¿Cómo hacerlo cuando jamás sintió por otra persona lo que sentía cuando la veía o cuando hablaba con Ella? ¿Cómo? Él se iría en unos meses, se egresaba del secundario. Tal vez así la olvide, no la vería más, y con suerte jamás tendría que verla con Luca.

Al llegar a su casa, fue hasta su habitación, dejó sus cosas y se acostó en su cama sin comer antes, ya que no tenía hambre. Cerró sus ojos pero la imagen de la castaña se apoderó de su cabeza otra vez. Trató de tararear una canción para no pensar en nada más hasta que quedó profundamente dormido.

Su madre lo despertó unas horas después, al llegar del trabajo. Recibió algunos regaños de su parte por haberse quedado dormido después de la escuela pero él hizo caso omiso y fue al baño a tomar una ducha. Por unos segundos, se había olvidado de todo el drama que era su vida. Esos pequeños segundos que tiene uno cuando se despierta donde todo está bien, no hay tristeza ni dolor. Pero al igual que una gota de lluvia, cayó velozmente a la tierra, a su realidad.

Lo que restó de la tarde, se la pasó leyendo algunos apuntes para el colegio, pero su mente no estaba completamente con Él. Al terminar de cenar, fue hasta su cuarto y se recostó nuevamente en su cama para poder dormir, deseando no despertarse por un largo tiempo.

~•~•~•~•~

Otro día de escuela, otro día de una mezcla de sentimientos y emociones. Al llegar se sentó en el último banco de la cuarta fila, esperando a que su amigo, Mateo, llegue. Unos minutos más tarde, la clase de matemática comenzó. Cada minuto que pasaba miraba hacia la ventana, a la espera de que Ella llegara. Sabía que sus horarios mentales no eran iguales al resto. Quince minutos después, entró al colegio a un paso rápido, casi trotando. Al verla, una sensación extraña que jamás supo explicar, ocurrió en su estomago. Odiaba que eso le pasara. Lena se dio vuelta de su asiento y lo miró, le sonrió picara y volvió su vista hacia el profesor. Él rodó sus ojos al ver lo obvia que era su amiga.

Llegado el segundo recreo, salió de su salón, dirigiéndose al baño, y a mitad de camino se cruzó con Ella. Ambos se vieron y por educación –y porque Él se moría por saludarla- se le acercó diciendo un ‘hola’. La castaña sonrió e imitó el gesto susurrando otro ‘hola’ también. Luego, ambos siguieron su rumbo, el chico ahora con una gran sonrisa en el rostro.

Pero luego, esta se desvaneció.

Eran este tipo de situaciones las que lo rompían por dentro. De alguna manera, el saludarla le hacía pensar que Él le importaba. Por más tonto y estúpido que sonara, así se sentía a veces. Pero todos los amigos se saludan… aunque ellos no lo eran, sólo se conocían un poco por Lena.

Decidió despejarse y escuchar un poco de música, eso lo haría sentir mejor. Siempre lo hacía sentir mejor. Las canciones en su celular lo hicieron pensar. Entraban por sus oídos a todo volumen mientras sus pensamientos se aclaraban en su cabeza. Sabía perfectamente que si quería que algo pase con Ella, Él era el que tenía que hacerlo suceder, no dejarlo a la suerte. Encontró miles de escusas para acercarse a la de ojos claros y hablarle pero ya no sabía que más hacer. Había pensado en invitarla a salir pero no sabía si tenía la confianza suficiente como para hacerlo. Además de que no soportaría un ‘no’ como respuesta.

Tenía su fiesta de fin de curso… algo tenía que pasar, si no, se arrepentiría toda su vida. Pero si nada ocurría después de aquello, ¿Qué iba a pasar cuando el año escolar termine? ¿Qué iba a ser del chico tímido de la secundaria sin Ella? ¿Qué pasaría con Ella?

Tantas preguntas sin respuestas se formularon en su cabeza. Tanta preguntas que tiempo atrás deseo jamás plantearse. Pero allí estaba Él, sentado en su silla, escuchando a su banda favorita, preguntándose todo aquello.

Sin embargo, de algo estaba seguro: siempre la recordaría como su primer amor. Correspondido o no. Él la amó, sí. Amó a una persona que poco conocía. ¿Era eso posible? Sabía que para los ojos de otros, Ella no era la más bonita del mundo. Pero para Él, lo era; para Él, Ella era… música. ¡Sí, música! Y la música no sólo se escucha, se siente. Él la sentía, cada vez que hablaba, reía, lo miraba con sus grandes y hermosos ojos. Ella era música. Él podía sentirla en cada nota, en cada verso de una canción. Ella era especial. Muchos pueden creer que está loco por querer tanto a alguien que apenas conoce; y muchos otros pueden entenderlo.

Es algo inexplicable el amor.

Sí, dijo que tenía que olvidarse de Ella… pero, ¿cómo hacerlo?

Él aún la ama.

¿Por qué no me miras?

Escrito por allidelotrolado 28-02-2018 en Poemas. Comentarios (0)

Las miradas,
cada suspiro,
esas pequeñas risas,
los regalos,
Todo
se inclina a Ella.
Y me pregunto
¿donde me encuentro yo para Ustedes?
Vivo lo mismo,
Sufro lo mismo,
Resisto lo mismo.
Soy la misma.
¡Mírenme!
¡Escúchenme!
¡Siéntanme!
ACA ESTOY ¡Al frente tuyo!
No soy adulta, no soy niña.
Necesito de ustedes.
¿donde están mis regalos?
Por favor, mirame.

Aún Recuerdo

Escrito por allidelotrolado 18-02-2018 en Poemas. Comentarios (0)

Aún recuerdo
ese sentimiento de euforia
cada vez que te veía,
cada vez que te sentía.
Se fue.
Pero las palabras, las miradas
son recuerdos
que me encuentro extrañando.
Ja,
te extraño.

Un 'Tu y Yo'

Escrito por allidelotrolado 06-02-2018 en Poemas. Comentarios (0)

Un 'Tu'.
Un 'Tu' que me invade todo el tiempo.
Un 'Tu' que deseo con mi corazón, mi alma y mi cuerpo.
Un 'Tu' con el que sueño,
Y me abraza, me mima, me besa.
Un 'Tu' que nunca tuve pero tendré.
¿Cuánto tardará?

Una 'Y'.
Una 'Y' que separa dos palabras.
Una 'Y' que une dos palabras.
Una 'Y' que une dos almas en una.
Una 'Y' que une dos labios en un beso.
Una 'Y' que convierte una caricia en un acto de amor.
Una 'Y' que destruye.
Una 'Y' que salva.
¿Qué me hará?

Un 'Yo'.
Un 'Yo' que soy yo.
Un 'Yo' que necesita de un 'Tu'.
Un 'Yo' que sólo, es un faro sin su luz.
Un 'Yo' que espera un "Tu Y Yo".
Un 'Yo' que se encierra y no se deja ver,
Que se oculta del resto para no ser lastimado.
Un 'Yo' que debe abrirse para que el 'Tu' pueda entrar, asi fusionarse por la 'Y'.¿Cuándo pasará?